Thinking Machines lanza modelo IA de 975B parámetros

La ex-CTO de OpenAI acaba de sacudir el mundo de la inteligencia artificial con un modelo que rivaliza con los gigantes tecnológicos. ¿Qué significa esto para el equilibrio de poder en la IA global y cómo impacta a países como Perú?

Thinking Machines lanza modelo IA de 975B parámetros

Thinking Machines y el nuevo mapa de poder en la inteligencia artificial

Mira Murati, quien fuera Directora de Tecnología (CTO) de OpenAI hasta su salida en 2024, ha dado un golpe contundente en el tablero global de la inteligencia artificial. Su startup, Thinking Machines Lab, acaba de lanzar Inkling, un modelo de lenguaje de gran escala con 975 mil millones de parámetros (975B), posicionándolo como uno de los modelos más potentes desarrollados fuera de las grandes corporaciones tecnológicas de Silicon Valley.

Según los benchmarks publicados, Inkling logra superar a otros laboratorios estadounidenses de referencia en varias métricas clave de razonamiento, comprensión del lenguaje y resolución de problemas complejos. Sin embargo, el modelo aún se encuentra por debajo de los mejores modelos chinos disponibles, como los desarrollados por DeepSeek, lo que revela que la carrera por la supremacía en IA está lejos de definirse y que Asia sigue marcando un ritmo acelerado de innovación.

¿Qué hace especial a Inkling?

A diferencia de muchos modelos de gran escala que operan como cajas negras dentro de corporaciones cerradas, Thinking Machines Lab se ha posicionado con una filosofía orientada a la transparencia y la colaboración con la comunidad científica. Murati ha declarado públicamente que su visión es construir sistemas de IA que sean seguros, comprensibles y beneficiosos para la humanidad en términos amplios, una postura que no es meramente retórica considerando su historial en la industria.

Con 975B de parámetros, Inkling entra en la categoría de los llamados modelos de frontera (frontier models), es decir, aquellos que representan el estado del arte en capacidades de IA en un momento dado. Estos modelos son capaces de realizar tareas que van desde la redacción avanzada y el análisis de datos hasta la generación de código, la resolución de problemas matemáticos complejos y el razonamiento lógico encadenado.

El contexto geopolítico: EE.UU. vs. China en IA

El lanzamiento de Inkling ocurre en un momento de intensa competencia tecnológica entre Estados Unidos y China. El modelo DeepSeek R1, lanzado a inicios de 2025, generó un verdadero terremoto en los mercados financieros y en la comunidad tecnológica al demostrar que China podía desarrollar modelos de altísimo rendimiento con una fracción del presupuesto que invierten los laboratorios occidentales. Que Inkling todavía esté por detrás de los modelos chinos en algunos benchmarks es una señal de que la ventaja competitiva de EE.UU. en IA no es tan amplia ni consolidada como se pensaba hace apenas dos años.

Este escenario tiene implicancias directas para la geopolítica tecnológica: los gobiernos, las empresas y los organismos internacionales están redefiniendo sus estrategias de adopción de IA con base en quién controla los modelos más poderosos y bajo qué condiciones se accede a ellos.

¿Qué implica esto para el Perú?

Para el Perú y América Latina en general, el surgimiento de nuevos actores como Thinking Machines Lab es una noticia relevante por varias razones. En primer lugar, diversifica el ecosistema de proveedores de IA más allá de OpenAI, Google, Anthropic y Meta, lo que a mediano plazo podría traducirse en mayor competencia, mejores precios de acceso a APIs y herramientas más especializadas.

En segundo lugar, el hecho de que una startup —no una megacorporación— pueda desarrollar un modelo de esta escala envía una señal importante a los emprendedores peruanos y latinoamericanos: el campo de la IA no está completamente cerrado para quienes no son Google o Microsoft. Las startups con talento, visión y financiamiento adecuado pueden competir en los niveles más altos.

Para las empresas peruanas que ya están integrando soluciones de IA en sus operaciones —desde el sector financiero hasta la agroindustria y el comercio electrónico— la llegada de modelos como Inkling representa una oportunidad de acceder a tecnología de punta potencialmente con condiciones más flexibles. Asimismo, para universidades, centros de investigación y organismos públicos del Perú, seguir de cerca estos desarrollos es clave para no quedar rezagados en la adopción de herramientas que ya están transformando industrias enteras en el mundo desarrollado.

Conclusión: una carrera que recién comienza

El lanzamiento de Inkling por parte de Thinking Machines Lab confirma que estamos en una fase de descentralización del poder en IA: ya no son solo dos o tres laboratorios los que dictan el rumbo. Mira Murati, con su trayectoria y visión, ha demostrado que es posible construir modelos de frontera desde una organización independiente. Para el Perú, mantenerse informado, invertir en talento local y establecer políticas públicas claras sobre IA serán los factores que determinen si el país logra aprovechar esta revolución tecnológica o simplemente la observa desde afuera.